Haz visible lo que falta

Reúne los pendientes en una lista compartida. No mezcles un documento que falta con una diferencia por investigar o un asiento que espera aprobación. Cada tipo de pendiente necesita una acción distinta.

Asigna un responsable y una fecha a cada caso. Así el contador no tiene que reconstruir el contexto en mensajes sueltos ni preguntar varias veces por el mismo comprobante.

Separa preparación y revisión

La lectura de documentos, la organización de soportes y las propuestas de clasificación pueden formar parte de un flujo asistido. Los casos ambiguos deben quedar identificados para revisión, no pasar como si estuvieran resueltos.

  • Documentos recibidos y vinculados a su registro.
  • Movimientos pendientes de conciliar.
  • Diferencias con una explicación o un responsable.
  • Ajustes propuestos todavía sin aprobar.
  • Partidas revisadas por el equipo contable.

Mide tu propio punto de partida

Antes de automatizar, registra cuánto tiempo dedica el equipo a recopilar información y cuánto a revisarla. Anota también cuántas veces debe pedir un soporte y cuántos casos se reabren.

Compara esos mismos indicadores después de la primera etapa. No asumas un cierre en horas ni una reducción fija: el resultado depende del orden de los datos, del proceso y de la revisión profesional.

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