Revisa lo que ya está registrado
Pide al equipo contable que identifique qué datos de clientes, productos y documentos deben revisarse. Separa los registros incompletos, duplicados o pendientes de confirmación.
Conserva el origen de cada corrección y quién la aprobó. Limpiar una base no debería borrar el contexto que necesita la persona responsable de validarla.
- Datos de identificación de clientes por confirmar.
- Productos y criterios de facturación por revisar.
- Sucursales o herramientas que facturan por separado.
- Documentos pendientes de corregir o conciliar.
Aclara qué incluye el proveedor
Pide por escrito qué parte del proceso cubre el sistema, qué integraciones necesita y cuáles son las validaciones incluidas. No interpretes una mención a facturación electrónica como una certificación o una garantía de cumplimiento.
Los requisitos, plazos y autorizaciones aplicables deben confirmarse con fuentes oficiales vigentes y con tu responsable fiscal antes de tomar decisiones.
Prepara los casos de prueba
Acuerda un entorno de prueba y una lista de situaciones representativas con tu equipo contable. Incluye documentos habituales, errores de datos, correcciones y el procedimiento cuando una operación no puede completarse.
Define quién decide que el proceso está listo, qué soporte tendrás al comenzar y cómo mantener la operación durante la transición.
